Devotio es una empresa familiar dedicada y comprometida con el cultivo de la vid y la elaboración de vinos, partiendo de bases como la calidad, el cariño, la sostenibilidad, el esfuerzo y la constancia.
Devotio sita en Benagéber, una zona única reconocida por su patrimonio y su valor ecológico que se sumerge en la reserva de la biosfera del Alto Túria. Un enclave que está en transición entre la Plana Utiel-Requena y las elevadas montañas del Alto Túria otorgando a nuestros vinos una personalidad única.
Nuestro proyecto se forjó en 2020 para consolidarse con su forma definitiva en el 2024.
Yolanda, Jose y la pequeña Erika, viven en una pequeña aldea de Benagéber. dónde cultivan los últimos viñedos del pueblo situado a 800 metros sobre el nivel del mar.
Comenzaron vinificando Tempranillo, pero los dueños de los campos decidieron arrancar las viñas. Actualmente cultivan y vinifican los últimos viñedos de la variedad Bobal, una variedad que en el Alto – Túria proporciona vinos muy salinos, minerales y buena acidez.
Cuando comenzaron, los campos llevaban casi 10 años en abandono. Se encontraban en estado semisalvaje en un paraje rodeado de bosque y animales hambrientos y sedientos, un gran reto para la viticultura.
Su primera vendimia fue un año muy difícil para el cultivo, en el que muchos productores tuvieron problemas fúngicos, en zonas colindantes. Se dieron cuenta que, la biodiversidad biológica del viñedo era la clave para su salubridad, frente al uso de pesticidas.
Sus vinos Equites, El Punto del Agua y La Atalaya, son sólo un ejemplo del potencial que tiene este proyecto tan joven y singular.